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El próximo 17 de junio los colombianos elegirán entre dos modelos distintos; uno de derecha representado por el candidato uribista, Iván Duque y, el izquierdismo personificado en Gustavo Petro.

En las últimas semanas, previo al balotaje, los candidatos se acercan a aquellos sectores que votaron por los candidatos que se quedaron en el camino: Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras, Humberto de la Calle.

En la primera vuelta presidencial, el ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro alcanzó el 25,08%. Una nueva encuesta prende las alertas al sector conservador que le apuesta a Duque.

Midiendo la intención del voto, la última encuesta denominada `Colombia Decide´, realizada entre el 28 y 31 de mayo, a un universo de 2700 personas, ubica al candidato Petro por sobre Iván Duque, con dos puntos de diferencia: 47,1% por sobre 45,6% del aspirante de derecha. Mientras que quienes se inclinas por el nulo/blanco representan el 7,3%. Esto revela que el candidato capitalizó los votos de la Coalición Colombia, conformado por el Polo Democrático y la Alianza Verde que, en primera instancia respaldaban al aspirante Fajardo.

La Coalición Colombia expresó en un comunicado que “decide no votar por la candidatura uribista de Iván Duque que representa la propuesta del continuismo y del establecimiento responsable de la crisis política, económica y social del país”.

Horas antes, el ex candidato presidencial, Sergio Fajardo aseguró que no apoyará ni a Petro ni a Duque, y dejó en libertad a sus votantes (4,6 millones de personas) para elegir la mejor opción.

La sorpresa también provino por la decisión del candidato Humberto de la Calle de votar en blanco en la segunda vuelta presidencial. Esto, a pesar de que el Partido Liberal por el cual fue candidato, apoyó a Iván Duque. Calle que alcanzó el 2,06% aseguró, “votaré en blanco. Es lo que dicta mi conciencia”.

La segunda vuelta electoral en Colombia concentra la atención en términos geopolíticos, no solo en América Latina, en donde han venido a menos las fuerzas progresistas; también en Norteamérica y Europa en donde esperan que gane la derecha.

Si bien una de las fortalezas del candidato Duque es que no tiene trayectoria política de larga data; también está apadrinado por el ex presidente, Álvaro Uribe, un político tradicional en Colombia, sobre quien recaen denuncias de haber recibido dinero del Cartel de Medellín. Su figura contamina a Duque cuando se analiza lo que fue el gobierno de Uribe y el escándalo de los llamados `falsos positivos`.