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Los candidatos a la Presidencia de México ofrecieron este domingo (18.02.2018) que serán “implacables” y “obcecados” para combatir la corrupción al formalizar sus respectivos nombramientos como abanderados de sus respectivos partidos políticos para las elecciones del 1 de julio.

Al aceptar la candidatura del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade prometió ser “implacable en el combate contra la corrupción” al asegurar que esta ofende la dignidad de los mexicanos.

“Hay momentos en la historia en que los pueblos se juegan su destino. Este es uno de ellos”, dijo Meade en la ratificación de su candidatura después de que ya fuera elegido precandidato el pasado 3 de diciembre.

Como parte del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto hasta el pasado mes de noviembre, Meade reconoció los avances y progresos del país, las contribuciones fundamentales y el liderazgo del actual presidente, pero al mismo tiempo subrayó “el desaliento y enojo de mucho mexicanos”.

AMLO y su “responsabilidad histórica”

Al ser proclamado como candidato presidencial por la Asamblea Electiva de Morena, López Obrador afirmó que actuará “rayando en locura, de manera obcecada” contra la corrupción y la impunidad y que pondrá fin a los “lujos, abusos y el despilfarro en el gobierno”.

“Con terquedad, con necedad, con perseverancia, rayando en la locura, de manera obcecada, voy a acabar con la corrupción”, expresó el candidato izquierdista durante la Asamblea Electiva de su partido que se celebró en un céntrico hotel de Ciudad de México.

López Obrador, quien busca la Presidencia de México por tercera ocasión, aseguró ser consciente de su “responsabilidad histórica” y señaló que es del dominio público que es terco, necio, obcecado, perseverante y que con esa misma convicción, desempeñará el cargo de presidente de México.

Tres tumores: corrupción, violencia y desigualdad

Ricardo Anaya tomó protesta como candidato de la coalición formada por el Partido Acción Nacional (PA), Movimiento Ciudadano (MC) y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) que lo ratificó como candidato en una sesión previa.

En el Auditorio Nacional de Ciudad de México, Anaya ofreció que su gobierno se centrará en combatir la corrupción y la desigualdad y la violencia que aquejan a la sociedad mexicana.

“Yo tengo la firme convicción de combatir los tres tumores de ese cáncer que hoy agobia a nuestro país: la corrupción, la violencia y la desigualdad”, declaró Anaya al aceptar la candidatura.

Estimaciones del Banco Mundial, de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado de México (CEESP) señalan que el costo de la corrupción en México fluctúa entre 9 % y 10 % del producto interno bruto (PIB).

López Obrador arrancará la campaña como favorito, seguido por Anaya y por Meade según la mayoría de las encuestas de intención del voto para los comicios programados para el 1 de julio próximo. En estos comicios están convocados a votar unos 88 millones de mexicanos por presidente de México y por otros 3.044 cargos en 30 de los 32 estados del país, entre ellos gobernadores en ocho estados y el Jefe de Gobierno de Ciudad de México.